Sigo mirando desde el otro lado del río. Ese lado donde antes hacía tan buen tiempo con una temperatura agradable, y al final acabó llegando el invierno tormentoso, casi sin darnos cuenta. De mi lado, miles de palabras y decenas de historias guardadas bajo la máxima protección y sin ningún interés en salir a la luz. Mientras tanto, en el otro lado, la pasividad ante lo que pasa es más que evidente ante las continuas recetas del pasado. Todo lo que hubo sencillamente acaba desapareciendo ante los ojos de quien no lo quiere ver en su totalidad, o no con esa forma con la que antes se decía única en el mundo, y ahora hablamos de una cosa cualquiera, que ha perdido todo valor que haya podido tener en el pasado.
Supongo que es verdad eso de que ‘las palabras se las lleva el viento’, y más cuando sopla tan fuerte con el único fin de que desaparezcan. Lo único real es que todo esto ha pasado, con lo que ya es un hecho, o más bien unos cuantos hechos, no palabras.
Anyway, siempre quedará quemar esta parte del río y punto. So …
“… but somebody should told you something to save you.”




